Un plato que surgió por casualidad y quedó sorprendentemente bueno. Realmente fue un reciclaje de un reciclaje. Me explico.
Me había sobrado arroz blanco del día anterior así que decidí mezclarlo con un poco de jamón picado y champis troceados y salteados y hacer unas bolas de arroz empanada. Hice la mezcla y me dispuse a hacer la primera bola, ¡pero era imposible que mantuviese la forma! ¿Sería porque era arroz basmati y quedaba muy suelto? Mmmm, ¿y ahora qué hago? Voy a añadirle un huevo batido, a ver si así queda más unido. Nada, lo mismo. Llegados a este punto, ¿algún consejo por ahí para hacer bolas de arroz?
Total, que me planto con una mezcla de arroz cocido, champis, jamón y huevo para hacer bolas de arroz, pero no puedo hacerlas. ¿Y ahora qué? Pues... ¡arroz frito!
Caliento una sartén grande con una cucharada de aceite de oliva y todo para adentro. Salteo durante un par de minutos y listo. Resultado: arroz frito, con champis, jamón y trocitos de tortilla., y acompañado de una ensaladita, una cena deliciosa. Lo pienso repetir. ¡Viva la imaginación!