Abro la nevera y me encuentro con: media cuña de queso Gouda, un trocillo de parmesano, 3 trozos de queso suizo sin empezar y 3/4 de queso Idiazabal. Y en dos semanas nos vamos de vacaciones... ¡¿qué hacemos con tantísimo queso?! Pues nada, a buscar recetas por internet.
Cambiando un par de ingredientes y siguiendo el resto de la receta al pie de la letra quedó un plato delicioso. Eso sí, un plato con un sabor muy intenso, sólo para amantes del queso, aunque siempre se puede suavizar rebajando la cantidad de queso o utilizando uno más suave.