Este tipo de pasteles me encanta. Son como un pintxo de esos que tanto me gustan, con pan de molde, huevo, mayonesa, gambas... pero en tamaño XXXL. Hace un par de años ya preparé uno de este estilo para el picoteo de mi cumpleaños, y el otro día en el blog de Caceroladas vi uno muy parecido. Me acordé de él y me animé a volver a hacerlo.
No tiene mucha complicación. Es como hacer un sandwich de muchas capas dentro de un molde y después decorarlo a nuestro gusto. Perfecto para prepararlo con antelación y tenerlo fresquito en la nevera.